
Esteban Morales – La pupila insomne.- Por fin el Presidente da el
paso con un proyecto para eliminar la cárcel en la Base Naval de
Guantánamo. Como se diría en buen cubano: nos “picó cerca”, pero no
donde debía.
No debe haber confusión alguna, los prisioneros en la base es un problema que Estados Unidos creó.
Cuba deplora esa cárcel, no solo porque está enclavada en su
territorio, sino además, porque es una violación de los más
elementales principios éticos, de legalidad y de los derechos humanos
por parte de Estados Unidos. En esa prisión se ha asesinado, vejado,
torturado sicológica y físicamente, se han violado las más elementales
normas de tratamiento a seres humanos, aunque sean terroristas algunos
de ellos. Porque no a todos se les ha demostrado serlos.
Pero eso finalmente no es asunto de Cuba; lo nuestro es que Estados
Unidos termine por devolvernos el territorio ilegalmente ocupado,
donde está enclavada la Base Naval de Guantánamo. Sin embargo, sobre
esto último el Sr. Presidente no dijo una sola palabra. Estaba
hablando del territorio cubano, pero no con Cuba. Estaba Obama dando un
tratamiento único y especifico al problema a de los prisioneros.
Entonces, no tiene el proyecto presidencial que Obama ahora
presenta ninguna correlación con el actual marco de negociaciones
entre ambos países. El que Obama decida eliminar el problema de la
prisión en la base es un asunto exclusivo.
En realidad, con ello, no adelantamos un milímetro respecto a la
reclamación de Cuba de que Estados Unidos le devuelva el territorio
ilegalmente usurpado. Por lo cual Cuba deberá continuar reclamando.
Cuáles son los argumentos principales del proyecto de Obama:
• El centro de detención en Guantánamo no ha hecho avanzar la seguridad nacional de Estados Unidos, por el contrario, la socava.
• Mantener la prisión es contraproducente para la lucha de Estados
Unidos contra el terrorismo, porque lo utilizan como propaganda para
reclutar nuevos miembros.
• Drena los recursos militares en gastos solo para un año y los
adicionales de su mantenimiento, lo que hacen un total de 650
millones de dólares.
Se supone que la actitud de los congresistas republicanos que se
oponen al plan de Obama, limitan la autoridad ejecutiva del presidente,
lo que puede provocar un enfrentamiento constitucional durante las
últimas semanas del mandato de Obama.
Por tanto, en cuanto a hacer avanzar la agenda con Cuba, el
Presidente no adelanta en nada, al contrario, complica aún más las
posibilidades de tratar de avanzar las relaciones con Cuba, en el
tiempo que le resta de su mandato. Además de que tiende a desviar la
discusión en el congreso del tema del bloqueo, que es el que más le
interesa a Cuba. Por lo cual, es posible apreciar, que no extraeríamos
ningún provecho en la batalla por recuperar el territorio de la base y
también atrasaríamos en el tan esperado debate congresional sobre
el bloqueo.
Claro, que para lograr avanzar en la solución del problema de
devolver el territorio de la base a Cuba, eliminar antes la prisión, es
un tema que parece “caer por su propio peso”. ¿Pero podemos asegurar
que eliminar la prisión de la base opera en la mente de Obama como un
precedente lógico para acto seguido devolver a Cuba el territorio de
Guantánamo? No creo que ello se pueda aseverar.
Tal y como ha actuado Obama con Cuba hasta ahora y con el tiempo
que le queda de mandato, pienso que lo que el Presidente está tratando
de hacer es de incrementar su legado histórico, quitando la prisión en
Guantánamo, pero que la devolución del territorio ocupado por la
base en Cuba, sea un asunto del que venga detrás, como resultado de las
próximas elecciones presidenciales.
Pienso que Obama ha calculado que quitar la prisión es relativamente
más fácil que devolver a Cuba el territorio ocupado por la base. Esa
ha sido exactamente su lógica de pensamiento, al haber seleccionado a
Cuba, para dejar un legado que compensase en algo sus múltiples
fracasos de política exterior en otras áreas del mundo.
Luego respecto a la devolución del territorio de la base, es algo en
lo que por ahora no podemos pensar. Aunque debemos seguir presionando,
con todas las herramientas a nuestra disposición, para que ello
ocurra. Pero creo no ocurrirá en lo que resta de la presidencia de
Obama.
No deseo quitarle las esperanzas a nadie, pero creo que será así como
lo he dicho. Haber seguido la lógica con que Obama ha actuado desde su
campaña presidencial en el 2008, me lo muestra claramente.
Eso mismo hizo Obama, cuando quito presión a algunos asuntos de su
política exterior en otras aéreas y se viro para Cuba y América
Latina.
Ahora hace algo similar, solo que en otra escala; se vira para la
prisión y nos deja “esperando” por la devolución del territorio que
ilegalmente ocupa la base naval de Guantánamo.
Si no, vivir para ver.