
La administración del presidente
Barack Obama
anunció el martes planes para posiblemente crear una entidad privada
conocida como “entidad no federal en idioma español” para realizar las
funciones de la
Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), que administra
Radio y Televisión Martí.
Aunque los funcionarios federales que hicieron el anuncio no quisieron dar detalles precisos de la propuesta,
según El Nuevo Herald,
algunos analistas especularon que podría tratarse del primer paso
concreto y contundente para modificar dramáticamente la operación de
transmisiones a Cuba inicialmente establecida bajo la administración del
presidente Ronald Reagan en la década de 1980, como una forma de
subvertir el gobierno cubano a través de propaganda venenosa y llamados a
la desobediencia civil.
El anuncio fue hecho por funcionarios de la Junta de Gobernadores de
Transmisiones (BBG) que supervisa a varios servicios de información
financiados por el gobierno federal incluyendo la Oficina de
Transmisiones a Cuba (OCB) y la Voz de América (VOA).
La propuesta decía por escrito en un documento proporcionado por BBG:
“Entidad No Federal para Cuba en idioma español. BBG solicita autoridad
para establecer una nueva organización no federal de medios en idioma
español, que recibiría una subvención de parte de la BBG y realizaría
las funciones de la actual Oficina de Transmisiones de Cuba”.
De acuerdo con un documento del presupuesto 2016,
divulgado por el blog Along the Malecon en febrero de 2015,
la BBG canalizaría los fondos para la subvención de esta organización
“sin fines de lucro”, que ya “no será considerada como una agencia
federal”.
No obstante, la organización privada “deberá cumplir con los mismos
estándares, profesionalismo y la responsabilidad necesarios”, señala el
documento.
Las subvenciones a este concesionario se ajustarán a las
disposiciones de la ley que requiere una entidad federal para llevar a
cabo la difusión hacia Cuba y otros países de América Latina y el
Caribe.
En cuanto al presupuesto propuesto para OCB, documentos
proporcionados por BBG muestran que este sería de $27.1 millones para el
año fiscal 2017 – más o menos igual de los presupuestos para el 2015 de
$27.13 millones y para 2016 de $27.14 millones.
Una funcionaria de BBG dijo durante la conferencia de prensa el martes que los presupuestos muestran una financiación “estable”.
El blog BBG Watch asegura que estos cambios equivalen a la
“des-federalización de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB), que
opera Radio y TV Martí para Cuba y la Voz de América (VOA), de alcance
latinoamericano”.
“Sospecho que la creación de esta nueva organización privada reducirá
la transparencia y hará más difícil saber cómo la BBG está gastando el
dinero de los contribuyentes”, afirmó
Tracey Eaton, autor del blog Along the Malecon.
Las organizaciones privadas de EEUU financiadas por el gobierno, rara
vez ofrecen información detallada sobre cómo se gasta el dinero
destinado a operaciones en Cuba. Estos grupos incluyen el Republican
Institute, el National Democratic Institute, el International Relief and
Development y otras organizaciones.
Estos grupos reciben decenas de millones de dólares de los fondos del
gobierno de Estados Unidos cada año. Son organizaciones poderosas y
ejecutan programas en todo el mundo, pero colapsarían si no fuera por el
apoyo federal.
Registros financieros disponibles prueban que estas organizaciones
suelen publicar sólo detalles generales acerca de cómo gastan el dinero y
por lo general se niegan a revelar quiénes son los subcontratistas.
“Me pregunto si esta nueva organización financiada por la BBG seguirá el mismo patrón”, añade Eaton.
Radio y Televisión Martí son servicios de radio y televisión
internacional financiados por el gobierno de los Estados Unidos, que
transmite en español desde Miami, violando disposiciones
internacionales. Las operaciones de Radio Martí y TV Martí son
supervisadas por la Oficina de Transmisiones para Cuba, fundada en 1990,
y han sido bloqueadas en la Isla.
Radio Martí fue creada en 1983 por el presidente Ronald Reagan, con
una programación caracterizada por una extraordinaria agresividad, la
intromisión en los asuntos internos de Cuba, la promoción de las
actividades delictivas y el estímulo a las salidas ilegales del
territorio nacional.
En 2014, el Congreso había eliminado el programa AeroMartí, que
trasmitía señales de televisión y radio desde un avión hacia Cuba,
debido a las evidencias de que dentro de la isla estas emisoras no se
ven. La Oficina enfocó las operaciones a desarrollar el portal digital
Martí Noticias, fortalecer una red ilegal de colaboradores dentro de la
isla y crear un mecanismo de distribución de los contenidos de las
emisoras así como del portal digital a través de CDs y memorias flash,
violando legislación cubana e internacional.
En enero del 2015, la congresista Betty McCollum presentó el
anteproyecto de ley “Paren de malgastar el dinero de los contribuyentes
en trasmisiones a Cuba” para eliminar las estaciones, pero como todas
las propuestas de leyes presentadas el año pasado sobre Cuba, no se ha
movido en el Congreso.
Cuba ha reiterado que para avanzar en el proceso de normalización de
las relaciones entre los dos países, deben cesar las transmisiones
desde Estados Unidos destinadas al cambio de régimen en la Isla.